Lugar común

No sé si es desbalance químico tras fin de semana de abusos y uno no está acostumbrado, o simplemente que uno no está preparado para el placer por demasiado tiempo seguido.

Tuve un sábado y domingo de esos que se esperan, amigos del otro lado del mundo vienen a visitar, buscan la noche porteña que no termina a las 6, y uno acompaña. Uno come en los restaurantes más ricos, ve la gente más linda, la más arreglada, la más arruinada, toma lo mejor que conoce, y no sé por qué, uno termina comprando ropa y cosas a la par de los otros también.
Crédito, débito, cash, todo el tiempo.

Hoy ando con una modorra melancólica post-consumo que no me permite siquiera terminar de conectarme con el trabajo, que es algo que habitualmente me gusta. No hice ninguna de las actividades extras que suelo hacer en fin de semana, y no salí a la calle de día salvo el domingo a las 15hs cuando la disco XXXX cerró sus puertas dejando un reguero de muecas desparramadas por costanera. Y tampoco dejé de sentirme un intruso en esa vida que no es la mía habitual. O no sé si nunca lo sentí, o recién lo pienso ahora.

En fin, lamento ser tan común en mi protesta (?), pero no quiero releerme antes de cliquear "publicar entrada"...
No sé si es confundir placer con felicidad, todo ahora me resulta vano por un rato, absolutamente todo lo que hice en el fin de semana. Tampoco sé si eso es verdad, o sólo necesito restablecer mis niveles de serotonina nuevamente para quitarle un poco de fuerza melancólica... ufff... vendrán mejores días. Martes, lo menos. Uno es lo que hace, yo no soy solamente eso. Mierda que me cuesta relajarme.

Comentarios

art vandelay dijo…
ahora soy yo el que me siento identificado jaja!
art vandelay dijo…
muy bien los links!!

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