jueves, agosto 25, 2016

Metro de París

Los vagones del metro de París tienen en su sistema de anuncio al acercarse a las paradas una voz femenina muy cool que no solamente da aviso de la estación a la que se llega dos veces, sino que lo hace con diferente entonación: a diez segundos de llegar, lo hace en forma ligera, sugerente, interrogativa... como consultando al pasaje quién bajará ahí: "Bastille?". Al momento de detenerse, repite el nombre; pero en este caso con una afirmación sonriente: "Bastille!". O quizás... esta voz es muy insegura, y se pregunta a sí misma cada vez si está en lo correcto y realmente recuerda qué estación viene, para congratularse eternamente ante cada nuevo -pero infalible- acierto.

lunes, junio 27, 2016

lunes gris

Casi todos tenemos algo para decir, independientemente de cuánto espacio ocupe el fútbol en nuestra vida o cuánto nos guste... por crianza y ADN algo nos pasa. O mínimamente por ósmosis, o empatía con los cuarenta millones de alrededor.
Va lo mío: no sé si es por hincha de Rácing, por productor independiente, o por clase media de Almagro que el sufrir los procesos y llegar al final con lo justo y no siempre al resultado más esperado o deseado me resulta natural, o posible. Lo que no me resulta natural es esta puta idea de que o "sos número uno" o "nada importa".
Qué onda, argentos, esto de titular tan naturalmente "FRACASO" a un segundo puesto? A SIETE segundos puestos! Comprendo que el oro tienta. Pero me quedo un millón de veces con un equipo funcional y perfectible, que pisa podios, liderado por un mago que hace jugadas colectivas, engrandece al espectáculo, le cede definiciones a los compañeros y... pifia penales, porque HOLA, HUMANO!!... antes que con robots engreídos, eficaces y que manejen su carrera y su físico como una corporación a un producto.
No sé. Todo el fondo de la cuestión me parece patético. Patético el exitismo implacable, el ninguneo al esfuerzo grupal bienentendido de ese grupo y a todo lo bueno que esta selección viene brindando. Patético el mensaje que dejamos a los pibes argentinos que criamos. Patético que promulguemos como colectivo que quien no la mete cuando aprieta el yugo, quiera irse llorando. Aún, siendo el mejor del mundo.

martes, junio 07, 2016

Los círculos del infierno

Un vuelo en turista.
Un vuelo en turista de doce horas.
Un vuelo de Air Europa en turista de doce horas.
Un vuelo diurno de Air Europa en turista de doce horas.
Un vuelo diurno de Air Europa en turista de doce horas repleto de argentinos .
Un argentino escribiendo una diatriba sobre un vuelo de Air Europa diurno en turista de doce horas repleto de argentinos.

Y así.

miércoles, febrero 03, 2016

Vendaval

Tras el vendaval repentino, la maestra cerró los postigos de madera en la ventana, alisó su guardapolvo como pudo y continuó: "A ver si entendieron... No es tan abstracto el dilema: si el problema principal con un gobierno, con un modo de administración es que las personas que lo encarnan operan en forma corrupta sistemática... el cambiar su apoyo al bando contrario no está necesariamente bien.  Pero si sus objeciones son de contenido, ideológicas, respecto al sistema nuevo... son ahora ustedes oficialmente oposición. ¿Entienden? Es mucho más profundo. Siendo gráficos: Que haya personas corruptas es diferente a que un sistema de ideas sea negativo". 

Los pibes, completamente cubiertos de tierra y hojas, miraron con ojos vacíos, de vaca. Alguno dejó escapar una lágrima. Gabi se sacó un moco y lo guardó en el bolsillo.

martes, enero 26, 2016

Señores Planificadores de Medios:

Señores Planificadores de Medios: lejos de generar simpatía, o empatía, el exceso de pauta específica genera por repetición el efecto contrario en el receptor: UNA VEZ MÁS QUE ESCUCHE "Saco la de débito, la hago comprar" probablemente me genere el deseo irrefrenable de darme de baja de Banco Galicia y del programa "Quiero" de puntos. Y de tirar cascotes contra cualquier objetivo de color naranja que se me cruce por delante.

jueves, enero 21, 2016

Pancho Iván

- DALE Iván, sacá más pecho. Más pecho!! Y tocátela un poco, así se pone gomosa y abulta más. Dale, como un hombrecito. Estás vendiendo calzoncillos, entiendo que das flaco raro, pero ahora necesito un poco de chongo...

- Pará un poco gordo! Nunca me trataron así. Cuando hice el video de Pet Shop Boys en Los Angeles lo único que...

 - ME CHUPA UN HUEVO lo que hiciste. Ahora estás acá, arrancó el siglo veintiuno y yo soy el fotógrafo. Y eso significa que estoy a cargo del set, OK? Así que pensá en algo que te caliente, no me importa de qué color sea o de qué sexo, pero quiero bulto. Y que te calles. Y el pecho te dije. Inflá más el pecho carajo!

- No lo puedo creer. Así está bien? Por Dios. No sé para qué mierda volví...

- Después de que terminemos con esto compadecete, pensá, replanteá y elegí. Ponete un bar en la playa, cociná mariscos. Andate a Barcelona. O no sé, inventate un perfil de chabón viajado y que leyó mucho, convertite en el nuevo Pancho Ibáñez. Ja! "El modelo que tiene cabeza". Este país generoso da para todo. Pero ahora no me rompás las pelotas y hacé lo que te digo, OK?

- ... OK.

- ...

- Che, "Pancho Ibáñez"... Así te gusta?

- Así sí, papito. Ahí va.

martes, enero 19, 2016

Señores Creativos Publicitarios:

Señores Creativos Publicitarios: el concepto de apoteósis de la alegría joven representada por escenas filmadas a 100 cuadros (reproducidas en cámara lenta) de fiestas playeras diurnas símil "holi", donde mucha gente tira polvito de tiza de colores al aire ya fue definitivamente bastardeado por vuestra fiaca a la hora de revisar conceptos, y actualmente precisamos de un nuevo estímulo visual para definir tal estado de ánimo grupal. Muchas gracias.

miércoles, enero 06, 2016

You say tomato (o Please don't mind the gap)

Recién observando cómo Lombardi y la nueva directora del CCK justificaban el despido automático (o simple no renovación sin contacto con la asamblea del grueso de los empleados que se encontraban por contrato) del reciente Centro Cultural emblema, pensaba en su alegato justificatorio que ya oí en otros casos calientes que este joven gobierno llevó adelante: una suerte de You say TO-MAH-TO I say TO-MAY-TO como forma de barnizar cualquier cosa con un lustre de pensamiento supuestamente democrático. 

En pos de un equilbrio inexacto, el mantener la Grieta abierta es ser funcional a un posible y nuevo vamos por todo, justificado semánticamente por un "para ELLOS es una cosa, para NOSOTROS otra". Y se acaba ahí en lo bajito de la pileta la búsqueda de consenso, alegando por decreto que todo lo que fue hecho, iniciado, o bancado por el anterior gobierno tenía intereses espurios, partidarios o propios de un sector con el que el electorado del 50 y poco que coronó al nuevo conductor no comulga. Ellos piensan una cosa, nosotros otra. Ya los oímos. Las voces suenan libres, pero la sartén tiene el mango apuntando para este lado.

El mecanismo suena simple pero funciona y avanza: cualquier acción impulsada por el establishment que banca el nuevo modelo, tendrá el aval de los multimedios, y la suma del aparato público. Y si bien eso no asegura la razón al menos garantiza el debate... que hoy por hoy, lamentablemente, implica lo primero.

La herencia de una cicatriz que no se cierra ni conviene soldar: alcanza con sumar a sus decisiones un "Los que no están de acuerdo son K" y listo.

La báscula recién construida, ante la mera mención de la otra orilla del río ideológico, se equilibra dejando un tufillo a "escuchamos a todos, pero hay que hacer cosas". En un punto es el polo opuesto al método del FPV que gritaba prepotente y arrogante "TENEMOS LA RAZON Y ES ASÍ". Un giro de 360 grados de modestia falsa que los lleva al mismo lugar de protocolo para hacer las cosas. No estoy hablando de objetivos acá, si bien se vislumbran y manifiestan distintos, se me hace pronto para analizarlos. Sólo de medios para llevarlos a cabo.

You say tomahto, I say tomayto. El tomate -el camino para hacer las cosas- es el mismo. Enterito y sin pelar, se vuelve a servir en una sola mesa.

jueves, diciembre 10, 2015

La complainte de la Butte

(Voilà qu'il flotte La lune se trotte La princesse aussi)

Hoy dormí yo solo a mi sobrina de dos años en casa de mi vieja, cantándole en un francés en parte recordado, en parte sanateado esta canción que me gusta tanto. La coescribió Jean Renoir para su película del 55, French Cancan, y la cantó en lipsync Cora Vaucaire sobre la actuación de Anna Amendola, una actriz tana que no hizo grandes cosas después de ese papel.  

Azul se quedó mirándome mientras le cantaba, y los ojos se le fueron cerrando solos. Para cuando terminé la tercera estrofa ya estaba dormida profundamente.

Esta también fue la canción que me hizo detener, años atrás, en Rufus Wainwright y descubrirlo, un canadiense que se apropió de lo que ya era un ícono de la chanson parisina sin deformarla, llevándola en una versión natural, dulce y a la vez nada empalagosa a la ya muy edulcorada Moulin Rouge! de Luhrmann. Hoy Rufus es mi cantante favorito por lejos, y hasta pude hacerle un videoclip.

Seguí tarareando suavecito el estribillo mientras abrí la puerta del dormitorio, y con mucho cuidado me agarré del dintel y comencé la difícil tarea de escalar con los brazos en dirección hacia abajo desde el techo donde me encontraba suspendido, hasta que pude volver a apoyar los pies en el suelo, y sentir que los principios de la gravedad se volvían a aplicar a mí. La tarea estaba completa, y era hora de ser humano de nuevo.




viernes, noviembre 27, 2015

Personajes II/ Dustin Luke

Todo en y alrededor de DUSTIN LUKE me desagrada y repele tanto en lo conceptual, como me atrae, de un modo algo retorcido y extraño: es difícil de traducir a palabras, pero sería algo así como si me dieran ganas de disciplinarlo de un modo nada amable, y pasándome por lejos de los cánones del género. Sin safeword ni contemplaciones y probablemente con secuelas no corregibles. 
Por lo tanto he decidido que me mantendré alejado de sus publicaciones (y de su persona). Es por el bien de ambos.

martes, noviembre 17, 2015

El rifle que mata una costumbre

A pesar de los denodados e involuntarios intentos de CANAL 13 para que yo eche por tierra la costumbre incorregible, casi un vicio del que no podía recuperarme, de mirar sus programas de noticias nocturnos regularmente... lo han logrado recientemente de un tirón -casi como una extracción molar abrupta o una depilación con cera de entrecejo- a través de la decisión de incluir en ellos al  según mi criterio insoportable, y para mi sistema digestivo revulsivo presentador "RIFLE" VARELA.

Todo en él me repele y aleja: un compendio exacto de lo que considero son todos y cada uno de los rasgos distintivos negativos del porteño heterosexual promedio (al que habitualmente aprendo a querer por sus características positivas, que en este espécimen parecen no existir en lo absoluto). Su voz (tono, volumen, cadencia, acento, y contenido), su imagen (sus decisiones estéticas natas y adquiridas). Su sentido del "humor". Su risa. Su forma de relacionarse con sus pares.

En fin. Me fascina morbosamente y hasta me resulta admirable la coherencia en la construcción de tal personaje (claro que es un personaje!), lo que me hace pensar en que debe existir por tal motivo algo de coherencia en mi propia construcción, que entiendo antípoda del mismo. Es fácil ir al sur conociendo donde queda el norte. Lamento, eso sí, perder una costumbre de mierda, pero costumbre al fin que era seguir esos noticiosos.

lunes, octubre 26, 2015

Deshojando

No pensaba pronunciarme en serio sobre todo esto, pero no puedo evitar que mis entrañas regurgiten letras: Querida Margarita, yo que soñaba con un batacazo tuyo (un 6%)? y no metimos ni un 3%. Y eso que fuiste la única en hilar pensamiento en forma gramaticalmente entendible! Por qué una propuesta similar a una social democracia discreta y desapasionada no despierta adeptos? Por qué somos TAN como somos? Ahora a optar entre mecanismos rancios de hacer política y seguir cuajando quesitos llenos de hongos o... entre quienes agarran a esos mecanismos rancios les cambian el envase, le ponen una SANS SERIF, un par de colores plenos y la venden como nueva. Y más cara, y para menos. Alternancia real? Continuidad posible? Me gustaría encontrar sosiego y saber qué hacer, y hacerlo con convicción. Ni en blanco, ni el manco, ni el corto. Soy el target a apuntar? SHOOT ME.

jueves, enero 21, 2010

Armando Presidente

Quiero un gobierno de centro izquierda sin corruptela ni patoterismo. Preferiría una mujer como presidente, y de clase media o media alta buena onda. Digo, cómoda, holgada, pero sin millones acumulados en ningún lado. No se dedicó a eso, ni le interesa. Firme y ejecutiva, pero conciliadora. Y que sea de Racing, y con experiencia previa en gestión cultural y empresarial, y que le guste el cine. Mucho.

De unos cincuenta y algo, sesenta años. No tengo muy claro si en los setentas andaba por acá y fuera de la política, o era monto, o exiliada. No sé muy bien. Y que llegue al gobierno con un 51% de aprobación, y que al año de gestión esté en un 70%. Y al otro en un 84 %. Que las mafias le tengan miedo y se dediquen a otra cosa, y que los sindicatos la respeten. Y que los grandes grupos económicos la miren con cierto recelo por sus políticas económicas poco liberales, pero que no puedan decir nada en contra porque las cosas funcionan. Y ya que estamos, que sea budista, pero no fanática, para nada.
Cabeza abierta.

Y que la oposición tenga un diálogo profundo y respetuoso con ella, que se gane ese respeto de entrada. Que la oposición se le vuelva funcional en el día a día, como una suerte de control ojo avizor que marca los puntos flojos al contricante de buen grado, y que la mina recoja el guante galante y agradezca el comentario, abierta y lady, demostrando lo grosa que es al solucionarlo de toque. Y que sea muy inteligente, sociable, y haya sido deportista de joven, de algún deporte en equipo. Vóley puede ser. Una mujer alta funciona mejor en un país todavía machista.

Esta mina debería haber sido productora de cine, arrancando de abajo. Mucho laburo de pendeja en set como P.A., la escalerita hasta productora ejecutiva y después CEO de algún estudio, o cabeza de una distribuidora internacional, algo así. Muy buena experiencia en trabajo en equipo, administración, gestión y RRPP.

Con esto estaría bien, pienso.

lunes, enero 19, 2009

Buenos Aires en enero

Buenos Aires en enero se clava una siesta, y estar dando vueltas recién llegado de viaje, empezando actividad mientras esto ocurre te pone en contacto con la ciudad de un modo bastante amable. Es una sensación similar a cuando te despertás un domingo en la casa de alguien que te gusta mucho y conocés bien, y mientras remolonea y sigue durmiendo vos te vas levantando, te pegás una ducha, ponés música brasilera bajito mientras cocinás algo y pasás de vez en cuando a apoyarlo y le soplás detrás de la oreja un poco, mientras sigue en la cama. Tá güeno esto de enero en Buenos Aires, y calor, después de la nieve.

lunes, agosto 04, 2008

jueves

Bill ya estaba un poco borracho. Parker también, sentado en el respaldo de uno de los sillones capitoneados hablando con tres chicas a la vez. Andy aplaudía el segundo tema de los tipos esos vestidos de Elvis con cuernos de vaca, una versión bizarra de Final Countdown de Europe que decía algo así como "soy torero y putero", y los gatos finos -impecables- que acompañaban a los franceses gordos de la otra mesa les hacían los coros. Todo muy correcto en lo formal e incorrecto en lo político: mi trago y su precio, los colores de la ropa de la gente, el aroma Faena que a pesar de estar permitido fumar se percibía intacto al fondo, como un retrogusto con función de recordatorio de dónde estábamos (siempre me divirtió el concepto de "fragancia exclusiva" para un desodorante de ambientes). Jueves pasadas las doce eran. Y ahí fue que Gonzalo me presentó a su amigo Lautaro, primo de Martín, el que estudia afuera. Ojos claros, veintivarios de afteroffice, rulo controlado con gel que se empezaba a rebelar por la hora, iba por la tercera o cuarta copa creo.
Y me sorprendí. Hay una dinámica común en esas situaciones de grupos más o menos separados, más o menos juntos, en la que ya empezada la noche las conversaciones se agarran por donde se llega y la propiedad transitiva del yo te conozco y vos lo conocés hace que se converse con perfectos extraños con cierto grado de desinhibición, o desparpajo. Pero no fue eso lo que me llamó la atención. El tema tampoco, ya ni me acuerdo de qué estábamos hablando. Lo que me sacó de golpe fue una suma de detalles menores que tomaban forma por acumulación: había algo en la distancia en la que ponía la jeta para hablarme, la forma de apoyar la mano en mi espalda, la mirada directa a los ojos… cierto protocolo corporal que yo percibía extraño y no lograba descular por qué. Nada malo definitivamente, pero raro. Descarté de toque que me estuviera levantando, ese tipo de roces no me descolocan; y no porque sea tan habitual que me venga a muyar un flaco, sino porque pienso que todo ser humano está dispuesto a aceptar de buen grado la posibilidad de ser seducido. Pero no. No era eso… especialmente por la notoria heterosexualidad a la que me olía este Lautaro. Tampoco era atractivo por demás, descarté también esa extrañeza que se genera ante cierta clase de presencias que por sí mismas aturden y te dejan bobo. Este era un buen tipo cualquiera, un flaco de copas en jueves con sus pares hablando de autos, de tetas y de vinos. Y ahí fue que caí: pares.
Evidentemente, en mi afán de reglas claras y transparencia social estoy demasiado acostumbrado a que surja el tema de mi orientación, o a dejarla en claro. No sé muy bien por qué, pero me sale. Como si fuera necesario, amable o civilizado hacerle entender a cualquier señorita recién conocida que no voy a estar interesado en su escote más allá de lo puramente estético, o advertirle a cualquier gil que atención con lo que diga o haga que puedo llegar a tomar como una invitación. El jueves, por cómo se había dado la situación, no hubo oportunidad de sacarlo en la conversa y sin buscarlo me encontré de golpe con el mundo de los pares heterosexuales y su extraño código de comunicación, en el que hacía rato no entraba.
No me acordaba de eso, y me dejó un rato medio enajenado. Es que posta, es un código amistoso muy distinto al que yo manejo hoy por hoy con mis incluso más íntimos amigos curtidores de mujeres. Y me quedé pensando un rato, llegando a la conclusión de que todo se reduce a una cuestión de límites.
En el ámbito de los tipos héteros hay una ambigüedad juguetona establecida entre perímetros que se sabe no se van a atravesar que los deja tranquilos. Una delimitación clara que les permite ser mucho más flexibles y osados dentro de ese terreno “seguro”… y tocarse de determinado modo, rozarse, y disfrutarse mutuamente por lo claro de a lo que no se va a llegar. Y por oposición, cuando uno por simple presencia de puto bien plantado ofrece -sin decirlo- un corrimiento del límite, de inmediato para el otro tipo ese jugueteo se bloquea… evidentemente, sumarle a la cancha un par de metros extra implica que la pelota puede llegar a escaparse más allá de lo acostumbrado y técnicamente hablando, no sería fuera de juego. Y muchos prefieren no correr el riesgo de patear en terreno incógnito.
Para cuando me dejaron con el auto (Sí, seguiría de gira pero mañana laburo temprano. Dale, estoy justo a mitad de camino. Arenales y Ecuador, justo... No, te acordás bien, vivo en Colegiales y... No, que dejaba un mensaje, para que me abran la puerta porque perdí la llave. Que qué? No, mi novio.) antes de seguir la ronda nocturna, ya los límites habían vuelto a ser los acostumbrados, y las distancias de cara a cara, y las manos y la buena onda habitual. "Copado el flaco este", "mirá vos, era puto", debe haber dicho cuando me bajé del Corsa. O probablemente no haya dicho nada, queseyó.

jueves, julio 17, 2008

Y

Y es la extraña sensación de que por un momento -sólo por un momento- el país estuvo a punto de, casi al borde de arrebatarle el mango de la sartén a quienes lo sustuvieron históricamente. De mal modo, eh. Por las malas, con toda la furia y prepotencia del que sevillana nueva arrebata en plan euforia sin medir consecuencias. Y sin saber del todo qué iba a hacer con él.

Y es también la tristeza e impotencia de saber que los cambios drásticos no son para estos pagos y la certeza de que las dialécticas existen, y son inexpugnables. Que al que la pisa no se la saca así como así, gambeta y caño.

Y que me voy a quedar con ganas de saber qué hubiese pasado si, cómo se habría roto y cómo se habría rearmado luego. Porque en conjunto somos Argentinos, incorregibles y contradictorios.

Y conservadores. Muy conservas. Y ante la angustia de la duda, Palermo siempre nos tira para el lado del olvido.

miércoles, junio 11, 2008

axioma

Uno ya lo tiene el cuento, todos lo repiten. De una u otra forma, es uno de los pocos axiomas irrefutables del ser humano: estamos hechos para reproducirnos. Para cualquier cultura, la reproducción de sus miembros como hecho colectivo es imprescindible en pos de la perpetuidad –dado el carácter finito de sus componentes- y la perpetuidad es siempre EL fin. Eso desde lo colectivo. Y nadie lo discute.

Desde la lógica del individuo, a través del tiempo y de una y mil formas se nos dice, se nos enseña y se nos convence de que la vida cambia su sentido de forma rotunda y casi mágica cuando a uno le nace un pibe. Ese momento tan importante, dicen deviene bisagra y convierte a los que lo han vivido en miembros de un Club diferente que habla un idioma que sólo los propios miembros puede entender cabalmente. Esa membresía nos la refriegan en la cara desde pendejos (“ya vas a entender cuando seas padre”) y lo siguen haciendo más crecidos (“boludo te cambia todo, las prioridades se invierten, ya no salgo-fumo-aspiro-reviento, bla bla”)… y aunque se quejan de algunas de las obligaciones del asociado, no conozco absolutamente a nadie que se haya arrepentido de formar parte del Club.

Y si bien el tema fue revisitado por todas las artes desde siempre, cito una referencia que me viene a la cabeza en este momento, uno de los diálogos a mi entender más lucidos de Perdidos en Tokio: Bill Murray cenital a derecha de cámara horizontal en la cama con Scarlett Johansson duraznito apetecible. Sólo se rozan con un dedo del pie, y en ese marco de delicada tensión el viejo hablando boludeces de las de en serio suelta: “El día que nace tu primer hijo es el día más terrible de tu vida. Porque sabés que lo que conocías como tal acaba de terminar para siempre, y es imposible recuperarlo… pero sin embargo, una vez que ese bebé que se moja empieza a crecer, te das cuenta de que es la persona más fascinante, cool y agradable que vas a conocer jamás.” O algo así. Pero esa era la idea. Y la idea también era ver una vez más como hasta la apoteosis de la coolidez modelo dos mil bienentendida (al menos por mí) que representa Sofía Coppola se prende de un concepto tan remanido y tan terrenal como ese. No hay debate, sino consenso absoluto: todo el tiempo, todo el tiempo TODO, todos están de acuerdo en esa decisión de convertir eso que es perpetuar el propio ADN en una redención del alma, en un Sino, cénit de la existencia.

Y ese tema, estimados no lectores tras un año de ausencia en este espacio, es el que me tiene yirando la cabeza un poco, sin llevarme a ninguna conclusión. Todo bien con lo Puto, ya pasó a los veintiuno el momento de descubrirlo, de hacer el duelo correspondiente a la etapa, de investigarlo y de aceptarlo. De ahí en más vino el tiempo de abrazarlo, de garcharlo en bocha de formas, lugares y de tipos más o menos parecidos, el tiempo de festejarlo. Desde los veinticuatro y con Matías, el momento de aprender a armar un protocolo de pareja ad-hoc sin acovacharnos en el simplismo de encastrar el modelo hétero en un formato menos anatómico… Y ahora con poco menos de treinta me intriga esta etapa de ir tomando real conciencia de saberme fuera del Club; así que voy husmeando tratando de encontrar por otro lado algo que le dé algún tipo de continuidad -cuándo no- a esto. Es que vamos, me niego a vivir de acá en más repitiendo un loop de los últimos siete años, como creo haber visto a tantos. Y supongo que a fuerza de búsqueda se termina encontrando algo... ya veremos qué dado rueda para avanzar al siguiente casillero.

viernes, mayo 04, 2007

Retro 2

Sigo en plan revisionista, archivando carpetas y mails viejos. Esto de revisitarse en lo escrito es bastante revelador... por lo pronto, me acabo de revelar a mí mismo como alguien muy insistente a la hora de querer conseguir una respuesta, y hábil parece. Va mail mío a Verónica, ex novia en el 2003, dos años después de haber terminado relación por (ejem) motivos de público conocimiento.


Dos días después nos juntamos a comer, y le regalé flores. Nos emborrachamos un poco, y hablamos mucho mucho. Después no nos vimos por otros dos años.

-----------------------------------------------
Hola Vero,

Uf, segundo mail sin respuesta.
Barajo dos opciones con variables múltiples.

A) Cambiaste de mail y nunca recibiste ni recibirás ninguno de los que te mandé hasta ahora. Esta opción es simple: muere en sí misma y las variables no tienen demasiado sentido. Uno cambia de mail por diversas razones de indole práctica la mayoría de las veces (evitar spam, aburrimiento, cansancio de un servidor), pero lamentablemente sospecho que no es el caso. Tener veronica(apellido)@hotmail.com es tener un traje Chanel hecho a medida.

B) No querés, decidida y deliberadamente tener contacto conmigo. Como verás, descarto el “no tengo tiempo”, el “estoy de vacaciones, luego escribo” y el “ me colgué”, basado en la evidencia de varios meses de silencio tuyo e intentos míos. Intentos respetuosos, por cierto. También descarto la muerte o discapacidad motriz, ya que me hubiera enterado al menos por tu madre. Esta opción me pone triste de por sí, pero acá sí tengo que abrir nuevamente el abanico y desplegar más hipótesis.

B.1) Estás enojada, muy enojada. Hay gente que a veces cuando se enoja no responde mails. Si es así, me encantaría saber por qué. A menos que exista el enojo retroactivo, no creo haberte dado motivo en este último tiempo, especialmente tras esa charla tan agradable y fuerte de borrachera Palermo que tuvimos, y el breve tiempo de acercamiento que procuró luego. En fin, también la descartaría, no me creo tan importante. Un enojo que genera inacción frente a insistencia es un enojo muy grande, y ocupa espacio. Insisto, no me parece sea este el motivo.
Además, hace no demasiado asomaste el hocico por mi oficina en son de paz, y luego no te volví a ver. Eso me intriga también.

B.2) Estás muy bien con Bruno y no querés entorpecer la relación, respetando sus locuras (que reconocés como tales) de celos y prometiste no volver a verme/escribirme/recordarme/hablarme/mencionarme. Si es así, me voy a poner muy triste, pero tengo que respetarlo. Sólo te pido que en ese caso me mandes una postal/mail/mensaje vía terceros de tu decisión así no gasto más tiempo ni energía y tampoco te pongo en el trabajo tedioso de borrar mis mails. Ojo, tampoco me siento tan importante como para creer en esta opción. Pero como las anteriores, es una posibilidad. Doy por sentado que para que esta opción ocurra estarás MUY bien con Bruno, ya que no sos estúpida y no la vas a pasar mal a la vez que cumplir con reglas protocolares ridículas.

B.3) Sos esclava en una secta suicida dirigida por un mesías que profetizó el fin del mundo, y tenés prohibido contactarte con tu pasado, al cual pertenezco. Acá sí, te deseo suerte y que en el más allá te reconozcan los esfuerzos. De todos modos espero enterarme el día del sacrificio, de seguro van a salir en Crónica. (Será?)

B.4) Las tres anteriores juntas, o combinaciones simples de ellas.

B.5) Ninguna de las anteriores. Responder motivo si es así (aunque suene paradójico).

Bueno, suficiente.
Espero haber captado tu atención al menos por un rato con tanta huevada y recibir noticias. Porque somos adultos ya. Y porque a pesar de que pasaron dos años, me sigo acordando de vos de buena manera. Y no quiero seas sólo un recuerdo, te quiero parte del hoy de algún modo... te quiero.
Así que por respeto a lo que fue, y como esperanza de lo que puede venir... rompé la inercia, nena, y escribime, dame un teléfono o llamame vos.

Beso,

PAblo.-