Vendaval

Tras el vendaval repentino, la maestra cerró los postigos de madera en la ventana, alisó su guardapolvo como pudo y continuó: "A ver si entendieron... No es tan abstracto el dilema: si el problema principal con un gobierno, con un modo de administración es que las personas que lo encarnan operan en forma corrupta sistemática... el cambiar su apoyo al bando contrario no está necesariamente bien.  Pero si sus objeciones son de contenido, ideológicas, respecto al sistema nuevo... son ahora ustedes oficialmente oposición. ¿Entienden? Es mucho más profundo. Siendo gráficos: Que haya personas corruptas es diferente a que un sistema de ideas sea negativo". 

Los pibes, completamente cubiertos de tierra y hojas, miraron con ojos vacíos, de vaca. Alguno dejó escapar una lágrima. Gabi se sacó un moco y lo guardó en el bolsillo.

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